Era la expresión que se usaba en Alemania en la época de Johann Sebastian Bach para designar la registración que emplea toda la fuerza del órgano. Es también el nombre que adoptó en 1979 la Asociación de amigos del órgano de la catedral. Creada por iniciativa del canónigo René Délémontex, de Jean-Michel Vaccaro y de Gérard Proust, y apoyada después por el canónigo Marc Hamon, se fijó como objetivo sensibilizar a los poderes públicos sobre la reconstrucción del gran órgano. El gran órgano se utiliza en las celebraciones.
Desde la primavera de 1996, "Organo Pleno" se dedica a poner en valor el nuevo instrumento construido por el organero Daniel Kern, así como a promover el órgano en todas sus formas. En agosto y septiembre se ofrecen conciertos de órgano en la catedral.