El antiguo altar mayor de la catedral era una roca encajada entre las mandíbulas de una mesa de bronce. Consagrado el 22 de diciembre de 1996 por monseñor Jean Honoré, fue concebido y realizado en piedra de Soissons por François Arnal, escultor y diseñador.
El simbolismo de la Roca es de los más evocadores. Es la "piedra fundamental" de la Iglesia, pero es también Cristo prefigurado por
la "Roca Fuente" del Éxodo.
El Antiguo Testamento nos enseña que los altares primitivos eran rocas.
Por último, la roca recuerda la piedra rota del sepulcro, ahora abierto, de "Cristo resucitado". Evoca la fuerza, la solidez, la
seguridad, es decir, a Cristo.
Este altar se encuentra ahora en la iglesia Saint Pie X de Saint-Cyr-sur-Loire.