200 m2 de vidrieras contemporáneas dedicadas a san Martín se colocaron en el brazo norte del transepto, que alberga el altar de San Martín desde el siglo XIX. Su creación recurre a las técnicas más recientes de impresión sobre vidrio y a las nuevas tecnologías que integran el proceso de asistencia por ordenador.
Estas vidrieras evocan la historia de san Martín, retomando el carácter narrativo de las vidrieras antiguas.
Con estas nuevas vidrieras, la catedral de Tours puede considerarse uno de los primerísimos monumentos religiosos de Francia en presentar la creación de una nueva generación de vidrieras de esta importancia.